El lado oculto del Feminicidio

El lado oculto del Feminicidio

Más de 110 mujeres asesinadas en lo que va del año y los asesinos en las cárceles. Pero nadie dijo que todas ellas cuando fallecen, sus hijos quedan huérfanos, sin una madre que los proteja y sin alguien que les brinde cariño y amor. Y lo peor de todo, es que el estado solo les ofrece poca o ninguna ayuda a estos niños huérfanos. Debido a que, cuando un niño queda en la orfandad tras el fallecimiento de su madre, se vuelve invisible para el estado.

Así es, un feminicida no solo le ocasiona daño y dolor a la mujer que mata. También llega a los niños y niñas, impidiéndoles crecer en un ambiente pacífico y amoroso. Es ahí cuando la familia se hace cargo del niño, ya sea por medio de los tíos o los abuelos. Y su familia hace todo lo que puede por el bienestar del niño, por más que las respuestas de los niños sea insensible.

En el año 2018, 140 niños, niñas y adolescentes quedaron huérfanos por los feminicidios

Actualmente, se sabe poco o nada sobre estas víctimas, los niños y niñas hundidos en la orfandad. Surgen en nosotros preguntas como: ¿Quiénes son?, ¿Dónde están?, ¿Cómo sobrellevan el duelo y el dolor?, ¿Quién los atiende?, ¿Quién les repara el daño?, ¿Quién y qué las mantiene vivas?

¿Recuerdan a Ingrid Arizaga Bandín? Bueno, ella fue asesinada por su esposo Sandro Villegas Arévalo. Y los familiares que se encargaron de los 4 niños huérfanos, por esta tragedia, fueron sus abuelos: Rafael y Giorgina. Sin embargo, desde que Ingrid falleció, sus hijos nunca tuvieron una asistencia o soporte psicológico. Rafael mencionó: “No tendríamos que ser las víctimas quienes estemos buscando ayuda, tendría que ser el Estado el que nos dé todo el apoyo que necesitamos”.

Finalmente, el padre de Ingrid Arizaga, Don Rafael, lamentándose señaló: “Si mi hija lo hubiese denunciado quizás aún estaría viva”. Así que, es muy importante que se hagan las denuncias correspondientes. Puesto que, si no se realizan a tiempo podría ser demasiado tarde, como ocurrió con Ingrid. 

Jonathan Huaroto Rázuri